La última novela de Yves de Villegas está centrada en un misterioso asesinato que reproduce el argumento de una obra teatral escrita por unos estudiantes.
En estas páginas aparecen sanatorios en ruinas poblados por espíritus de niños muertos de tuberculosis, espantosas torturas, cadáveres en pelotas cosidos sobre mesas de disección, asesinos sin piedad y, lo que es peor, padres que no quieren a sus hijos y directores de colegio a los que se la trae al pairo que hagan bullying a sus alumnos.
El planteamiento conecta con la tradición clásica de la novela de misterio juvenil, pero introduce elementos modernos y una ambientación local muy reconocible.